¿Reavivamiento o apostasía?

EL LLAMADO DE BEREA

Abril 2015

Por Dave Hunt

tbcabr15

Sabiendo que estamos en lo último de los últimos días y teniendo en cuenta el inminente Rapto como una verdadera esperanza, nuestros pensamientos deberían dirigirse (y deberían hacerlo) a las señales que Cristo dijo que anunciarían  la cercanía de Su regreso. Las señales que se citan más a menudo incluyen, “guerras y rumores de guerras… [cuando] una nación se levantará ante otra nación y reino contra reino… y habrá pestes y hambres y terremotos… y todo esto será principio de dolores” (Mateo 24:6-8).

Sin duda alguna, estos “dolores” han sido prominentes y se han acelerado desde que Israel nuevamente se convirtió en una nación en 1948. Desde ese entonces, la intensidad y la frecuencia de estas señales han aumentado en la misma manera que los dolores de parto aumentan en una mujer cuando se acerca la hora del nacimiento del bebé, exactamente como lo predijo Cristo. Sin embargo, la primera señal que Cristo dio ha sido ignorada y Su advertencia solemne ha sido descuidada:

“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán… Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos… Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:4, 5,11,24).

Preocupación por este engaño profetizado ha sido el enfoque de este Ministerio. Examinemos más a fondo el engaño religioso que Jesús profetizó. Él nos dio una advertencia: “Tengan cuidado que ningún hombre los engañe”. La importancia de esta advertencia es acentuada por haber sido declarada tres veces. La naturaleza de esta advertencia es específica: falsos Cristos, falsos profetas y falsos prodigios y señales. Su repetición cuatro veces de la palabra “muchos” nos indica una decepción mundial de las multitudes.

Pablo emitió una advertencia similar: “Que nadie os engañe por cualquier medio…”. Él explica que el engaño espiritual a la que Cristo se refería infectará la iglesia profesante. Esto es evidente deduciendo de sus palabras “apartándose de la sana doctrina” o apostasía:

“Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado (Anticristo), el hijo de perdición” (2 Tesalonicenses 2:3).

Aunque un verdadero Cristiano no puede caer, un Cristiano falso puede. ¿Caer de qué? De la fe en Cristo que él o ella ha profesado externamente sin haber tenido una conversión genuina interna. Aquellos que son apóstatas y que profesan ser ateos o convertidos al budismo o al hinduismo no son aquellos que Cristo y Pablo se refieren en este versículo. Ellos nos están advirtiendo de un desvío de la verdad dentro de la iglesia profesante. Otras Escrituras confirman esto, como ya lo veremos.

Pablo nos advierte que no nos dejemos engañar en creer que la apostasía no va a venir. La apostasía tiene que venir.  Tal advertencia puede significar solamente que en los últimos días, tantos rechazarán la enseñanza bíblica, hasta llegar al extremo en que la apostasía es inevitable. Los falsos profetas a quienes Cristo se refiere, utilizarán sus señales y prodigios para respaldar o confirmar su falsa enseñanza, como si fuera un avivamiento y no una apostasía, lo cual en realidad está ocurriendo. Pablo por lo tanto nos advierte que no nos dejemos engañar cuando escuchemos hablar de un renacimiento o un avivamiento: ¡la apostasía debe venir o Cristo no volverá!

Prodigios y señales falsas serán parte integral de la apostasía. El desvío de la verdad será encabezada por personas que aparentemente harán milagros, y el engaño será hecho posible por un énfasis prevalente en la experiencia en vez de la doctrina: “Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina” (2 Timoteo 4:3).

Cristo declara: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:22-23).

Estos apóstatas de los cuales Cristo habla, no van a perder su salvación, ya que ellos nunca fueron salvos (“nunca os conocí”). Sin embargo, estos son líderes prominentes Cristianos aparentemente realizando señales y prodigios en nombre de Cristo. Trágicamente, ellos parecen creer que su capacidad para profetizar y realizar prodigios son dones propios. Las señales y prodigios son tan impresionantes que la doctrina no importa, y eso es exactamente lo que estamos viendo hoy en día.

Seguramente éstos de los que Cristo habla en Mateo 7 son los mismos “falsos cristos y falsos profetas” a quienes se refiere en Mateo 24. Además, las señales y prodigios que son capaces de realizar, al parecer son tan impresionantes que, sin discernimiento por el Espíritu Santo, incluso hasta el más electo podría ser engañado por ellos. Obviamente, algo más que mero engaño está involucrado. Estos trabajadores de milagros están respaldados por el poder de Satanás, a quien tontamente ellos sirven en el nombre del Señor.

La Biblia claramente predice un movimiento de señales y de prodigios que se manifestará en los últimos días, pero eso será producto de Satanás y por lo tanto será una ilusión que engañará a muchos. Después de una solemne advertencia que en los últimos días, “peligrosos tiempos (y ¡no Reavivamiento!) vendrá”, Pablo hace la siguiente declaración:

“Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también  éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe” (2 Timoteo 3:8).

Janes y Jambres eran los magos en la corte del Faraón y quienes, a través del poder de Satanás, duplicaron (hasta cierto punto) los milagros que Dios hizo a través de Moisés y de Aarón. Pablo así declara que la oposición a la verdad durante los últimos días no vendrá tanto desde fuera de la iglesia, sino de aquellos quienes son réprobos concerniente a la fe: hombres depravados que corrompen la verdad. Y lo hacen mediante aparentes milagros en nombre de Cristo, algunos de los cuales (cuando se necesita más que mero engaño) provienen en realidad de Satanás. De esta manera, ellos engañan y hacen descarriar a muchos —no por afuera de la iglesia, sino predicando y usando una falsa doctrina y una falsa esperanza dentro de la iglesia. ¡Esta es una de las tácticas más efectivas que Satanás usa para condenar a las almas!

Tal decepción que involucra todo el panorama del avivamiento debe confrontarse muy seriamente. Existen videos de tales servicios que muestran a la gente arrastrándose en el suelo, aullando como lobos, ladrando como perros, rugiendo como leones, haciendo contorsiones corporales que serían imposibles sin la ayuda de algún poder espiritual, incapaz de hablar o ni siquiera recordar sus nombres cuando tratan de dar un testimonio —y mucho peor. Muchos de los que están siendo bautizados parecen perder el conocimiento o se agitan y tiemblan tan violentamente que tienen que ser llevados  fuera del tanque bautismal o se ahogarían. Otros, cuya agitación y temblores son tan violentos que requieren varios hombres para poder controlarlos. ¡El hecho que estas cosas sean aceptadas mundialmente, como evidencia de que es el Espíritu Santo, nos demuestra que tan profundo es el engaño!

Judas nos exhorta a “contender ardientemente por la fe que una vez fue entregada a los Santos” (Judas 3). ¿Contender contra quién? Seguramente no principalmente contra enemigos impíos fuera de la iglesia. La advertencia se refiere a aquellos dentro de la congregación: “Porque  algunos hombres han entrado encubiertamente” (v. 4). Encubiertamente solo puede significar dentro de la iglesia.

Pablo confirma lo que Judas dice cuando se comunica con los ancianos de Éfeso: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos 20: 29, 30). El engaño espiritual que Cristo nos advirtió sería desenfrenado dentro de la iglesia.

En una confirmación adicional, Cristo advirtió a sus discípulos que “viene el día, en que cualquiera que los mate pensará que le está prestando un servicio a Dios” (Juan 16:2)  —una profecía a la cual se debe prestar mucha atención. Él no puede estar refiriéndose a la masacre de Cristianos por los Césares o por Mao, Stalin o Hitler, porque ellos no creían que estaban sirviendo a Dios. Podemos notar que cuando los Judíos en el tiempo de Jesús mataron a los primeros Cristianos, sí creían estar sirviendo a Dios; al igual que los Católicos Romanos cuando mataron a los verdaderos Cristianos antes y después de la reforma; y de la misma manera fue cuando los Musulmanes mataron a los Cristianos. Pero nada de esto fue el total cumplimiento de la profecía de Cristo.

“Todo aquel que” es la clave. Ni los fariseos, ni los papas, ni los musulmanes estaban aislados en la matanza de Cristianos. Había otros que también persiguieron a Cristianos hasta la muerte. Pero aquí Cristo está diciendo que ya se avecina un tiempo en el cual cualquiera (en otras palabras, todo el mundo) quien mate a Cristianos pensarán que están sirviendo a Dios. Eso sólo puede significar que una religión mundial a la que todos deben pertenecer se avecina, una religión que buscará específicamente exterminar a los verdaderos Cristianos, en el nombre de Dios.

Juan vio la misma escena en el futuro: “Y se le permitió (al Anticristo) hacer guerra contra los santos, y vencerlos… Después vio otra bestia… y ejerce toda la autoridad de la primera bestia… y hace que la tierra y los moradores de ella adoren  a la primera bestia… y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase” (Apocalipsis 13: 7-15).

Para resumir, las advertencias en las Escrituras que predicen tal engaño pueden ser observadas en nuestro tiempo presente:

1) Un movimiento de señales y de prodigios dirigido por muchos falsos profetas.

2) Muchas personas que están siendo engañadas por estos supuestos milagros.

3) El rechazo de la enseñanza bíblica acerca la apostasía y la insistencia que estamos en el medio de, o por lo menos, construyendo el “reavivamiento más grande en la historia de la iglesia”. La promesa de un reavivamiento será parte del engaño de los  últimos días, Pablo nos advierte, ¡así que debemos tener cuidado! Sin embargo, durante los días previos el arrebatamiento habrá una gran apostasía, una gran caída de la fe, ¡no sea parte de tal engatusamiento!

El concepto que sinceramente debamos contender por la fe es en contra de aquellos que se han infiltrado dentro de la iglesia y eso significa que la batalla no es tanto de fe en contra la incredulidad, sino más bien la fe verdadera en contra de la fe falsa. Y, también, es precisamente lo que vemos hoy. Artículos en principales revistas médicas citan estudios que muestran que aquellos que tienen cualquier “fe religiosa” tienen más probabilidad de recuperarse de una enfermedad. La publicación llamada “Cristianismo de Hoy en Día” (Christianity Today) publicó un importante artículo ingenuamente promoviendo estos estudios como si fueran legítimos y como si fuera un apoyo de la verdad. De esta manera, Dios ha sido reducido a ser un placebo que puede venir en cualquier forma, tamaño o color.

Multitudes de Cristianos se imaginan que la fe está en creer que lo que están orando va a suceder y que si realmente creen, obtendrán todo lo que piden. Obviamente, si las cosas van a suceder porque uno cree que eso es lo que va a ocurrir, entonces uno no necesita a Dios. Eso es poder mental y no es la fe en Dios que Cristo enseñó (Marcos 11:22).

Hoy en día el tema en los labios y en la mente de todo el mundo es el reavivamiento. Las emisoras Cristianas de radio y de televisión y también la cantidad de populares libros,  persuasivamente sostienen que estamos en medio de la mayor reactivación del Cristianismo en la historia del mundo. Es una gran sorpresa para muchos el enterarse que la palabra “avivamiento” no aparece ni una sola vez en toda la Biblia. La esperanza del reavivamiento, que entusiasma a tantos hoy en día, no es ni siquiera un concepto bíblico.

Hágase usted las siguientes preguntas, ¿Cristo mora en nosotros o no? ¿No está Él entre nosotros cada vez que nos reunimos? ¿No estamos llenos del Espíritu Santo en todo momento? ¿No es la Palabra de Dios suficiente? ¿Por qué entonces, nos dejamos engatusar por señales y prodigios como si tales manifestaciones raras fueran prueba que Dios está en actividad, mientras que descuidamos lo que Dios ya nos ha proveído?

Lo que debemos hacer es llevar a cabo un estudio para ver lo que la Biblia dice. Compruebe todas las fuentes (incluyendo esta publicación) frente a las Escrituras. ¡Sea usted un Bereano!

Dave Hunt

_____________________________________________________________

Un epílogo de T. A. McMahon

En los 18 años pasados, desde que Dave escribió el artículo anterior, la apostasía se ha intensificado en formas que entumece la mente. Escribo esto con la perspectiva de una persona que trabajó con Dave durante más de tres décadas y aprendió de él a discernir las tendencias que se están afianzando en la iglesia, desviando a personas que se consideran Cristianos y también a verdaderos Cristianos alejándolos de la Palabra de Dios. Recuerdo que habían transcurrido solamente tres años después de la publicación de nuestro libro titulado La Seducción de la Cristiandad: Discernimiento Espiritual para los Últimos Días (1985) cuando fue con un gran asombro y sorpresa el observar cómo la vida espiritual de las personas ya se había deteriorado durante ese corto tiempo. Pero eso era antes.

Nuestro tiempo presente nos da la impresión que ha pasado el tiempo a la velocidad de la luz (o la velocidad de la oscuridad). En ese tiempo, la Nueva Era estaba comenzando. Hoy en día tenemos lo que se llama “El Yoga Cristiano” que es practicado en los santuarios de las iglesias. En ese entonces, los líderes evangélicos estaban dialogando con los líderes de la iglesia Católica; hoy en día la Cuaresma, Miércoles de Ceniza y los “sagrados” rituales Católicos de las Estaciones de la Cruz se han convertido muy populares entre los “Protestantes”. En aquellos días, la juventud Cristiana en su mayoría eran entretenidas dentro de su congregación. Ahora la juventud Cristiana es expuesta a ideas emergentes y a un evangelio social y contemplativo. En ese entonces, los cultos estaban evolucionando; hoy en día  las enseñanzas de las sectas abundan en toda la Cristiandad. En ese entonces la psicología “Cristiana” estaba infectando la iglesia; hoy en día, esa seudo-ciencia ha contaminado la consejería “bíblica”. Los estudios bíblicos (donde la Biblia era realmente estudiada) y las reuniones de oración eran en ese entonces raros; hoy en día libros escritos por populares autores Cristianos han desplazado las Escrituras completamente y la oración se ha convertido en sesiones de una letanía de “Señor, dame esto…”.

En ese entonces, la fe estaba siendo convertida en una “fuerza”; hoy en día, es raro ver a un Cristiano que pueda definir lo que la fe bíblica significa. Falsos profetas solían encontrarse principalmente en emisoras “cristianas” de televisión; ahora proliferan en las listas de los libros más populares y en prósperas organizaciones “sin fines de lucro”. Solíamos ver predicadores en televisión alentando la avaricia; en la actualidad ellos venden alimentos de supervivencia que promueven a través de técnicas de alarmismo.

Vivimos en estos días caracterizados por las Escrituras como aquellos en que la iglesia “No perdurará la sana doctrina” (2 Timoteo 4:3). El discernimiento ha desaparecido. El único antídoto se encuentra en la Palabra de Dios, en la diligencia en estudiarla, en leerla y en obedecerla y en permitir que el Espíritu Santo nos guíe.

La petición más frecuente que recibimos aquí en “El Llamamiento Bereano” es: “Por favor, ayúdeme a encontrar una iglesia bíblicamente sólida en mi área”. Lamentablemente, no podemos ayudarles. No porque no existan tales iglesias sino porque no sabemos si tal iglesia permanecerá fiel a las Escrituras o resistirá doctrinalmente hasta el día de mañana. Nos duele mucho a nosotros el haber observado, lo que una vez creíamos haber sido iglesias sólidas haberse convertido en una iglesia con “propósito definido” o calvinista casi de la noche a la mañana.

Asesoramos a los creyentes a ser Bereanos y escrudiñar iglesias muy cuidadosamente en su búsqueda de un lugar para congregarse. Busquen a los líderes, no obstante imperfectos, que verdaderamente quieren alimentar a las ovejas de Dios, según Su Palabra.

TBC

***

Traducción: The Berean Call

Título en inglés: “Revival or Apostasy?”

Un pensamiento en “¿Reavivamiento o apostasía?

  1. Pablo nos advirtió de un desvío de la verdad dentro de la iglesia profesante y también que no nos dejemos engañar en creer que la apostasía no va a venir.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s