La Biblia según Hollywood (Segunda parte)

EL LLAMADO DE BEREA

Abril 2014

T.A. McMahon

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“Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte e imaginación de hombres” (Hechos 17:29 RVG)

Una vez más vamos a analizar este tema. Para aquellos quienes están de acuerdo pero a su vez están un poco cansados de mi insistencia por discernimiento en lo que respecta a la llamadas películas “Cristianas”, les ofrezco mis disculpas.  Pero aún así, aprecio sus oraciones por nuestros hermanos y hermanas en Cristo y por aquellos millones que están perdidos y a quienes les van a ser presentadas, una vez más, una caricatura del bíblico Hijo de Dios en otra de las tantas representaciones de la Palabra de Dios.

“¿Y eso por qué tiene que ser negativo?”, algunos podrían decir, “es muy posible que estas películas puedan mantener el interés de la gente en Jesús y en la Biblia, y eso es algo positivo”.

¿Es en realidad algo positivo? ¿Quién es el Jesús que está capturando la atención de la gente? ¿Qué tan semejante es la película que se está viendo con la historia bíblica? ¿Tiene esto alguna importancia?

No importa cuán semejante sea un billete de veinte dólares al verdadero, de todas maneras tal billete va a ser falso. Si uno excluye la parte legal y la decepción, ese billete no tiene ningún valor como una unidad monetaria. Y aún así, alguien quien no se da cuenta que el billete es falso y que se emocionaría inicialmente si encontrara un saco lleno de billetes de veinte dólares, tal emoción se disiparía muy rápidamente cuando este individuo tratara de usar tal dinero falsificado.  Aunque la analogía es un poco ruda, aún así puede clarificar algunos aspectos importantes.

Jesús, el único hijo engendrado de Dios, quien es la imagen del Dios invisible y el único en el cual reside toda la plenitud de la Deidad, no es alguien quien debe ser representado (falsificado sería más apropiado) por un ser humano quien es un ser caído, un ser finito con limitaciones humanas, aunque sea esta persona Cristiana o no lo sea. Cualquier atentado que la persona haga para representar a Cristo va a resultar en un Cristo diferente al Cristo de la Biblia, es decir, un Cristo falso.

De acuerdo a la Biblia, todos los Cristianos quienes han nacido de nuevo tienen una relación personal e íntima con Jesucristo, y esa relación se ha (o debería haberlo hecho) desarrollado y madurado por los esfuerzos que ha hecho la persona para realmente conocerlo a Él por intermedio del estudio de Su Palabra, oraciones continuas y obediencia a Sus enseñanzas. Yo personalmente he tenido tal relación por los últimos 40 años, y por la gracia de Dios, mi relación con Él continúa creciendo. ¿Cómo podría esa relación fortalecerse si yo fuera a ver una película y ver a un actor, que obviamente no es Jesús, tratando de representarlo a Él y a Sus divinos atributos confiando solamente en sus habilidades de actor? Eso no puede suceder.

Consideremos otros ejemplos que espero demuestren cuán equivocado es el atento de describir o representar a Jesús, quien la Escritura nos dice que es la luminosidad de la gloria de Dios y la misma imagen de Su persona, y también es imposible el tratar de revelar Sus atributos supernaturales y Su divina personalidad en la pantalla cinematográfica.

Una película que se estrenó hace algún tiempo nos dio el aspecto histórico y al mismo tiempo las ideas de Hollywood acerca de la vida de Abraham Lincoln. El actor quien representó a Lincoln fue magníficamente convincente. Él indudablemente se parecía mucho a Lincoln, al menos basados en las fotografías que tenemos de ese antiguo presidente. Basado en narrativas históricas el actor hizo varias cosas que sabemos Lincoln también las había hecho, lo cual se adhiere mucho a la veracidad de la historia y a la representación de la misma. Poniendo aparte todo esto, tenemos una representación de Lincoln que fue creada por los artistas creativos de Hollywood que es realísticamente convincente pero que no hace justicia a la personalidad del individuo. Y tampoco esto podría ser. ¿Y por qué no? Porque ninguno de los creativos artistas de Hollywood estaban vivos durante la vida de Abraham Lincoln, por lo tanto nadie lo conoció personalmente. Ellos han creado una imagen de Lincoln que puede manifestar algunas verdades acerca de él, pero al mismo tiempo han añadido mucho más de sus propias ideas.

Tratemos de explicar esto en una forma más amplia. Consideremos este escenario: Supongamos que yo lleve a mi esposa a ver una película que Hollywood ha hecho de su vida, una película que yo personalmente la he producido y la he dirigido. Esta producción estaría basada en mi relación con ella durante nuestros 45 años de matrimonio y por lo tanto sería obvio que yo conozco a mi esposa bastante bien, y ahora, quisiera mostrar al mundo sus cualidades a través de una película.

Lo primero que haría  para realizar este proyecto sería emplear a un escritor cinematográfico famoso para que escribiera el libreto; luego contrataría a una hermosa e inteligente actriz para el papel principal y teniendo en cuenta que el dinero no es un factor restrictivo gastaría lo necesario para crear escenas donde su vida tomó lugar e indudablemente mostraría los nobles aspectos de su personalidad. Después de haber visto la película mi esposa probablemente me diría: “Esta película es un gran halago a mi persona… pero yo no soy así. Yo no luzco como esa actriz, yo no hablo como ella y tampoco pienso como ella. Algunas de las escenas no ocurrieron en la forma que han sido presentadas y si yo no supiera los nombres que fueron asignados a los actores en la película yo tendría que adivinar quiénes son esos personajes. Lo siento mucho pero esa mujer en la película no soy yo”.

Obviamente, en mi entusiasmo de querer compartir el amor de mi vida con otros a través de la cinematografía, yo hubiera erróneamente mostrado o representado la vida de mi esposa en una forma que no hubiera sido correcta ni verdadera.  Pero uno podría decir, “¡eso no es gran cosa, después de todo, es sólo una película!”. También se puede decir que es solamente un forma popular de entretenimiento, aún si afirman que está basado en una historia verdadera o en una verdadera persona. La frase “Basado en una historia verdadera” es un eufemismo de Hollywood que realmente significa “nosotros hemos inventado casi toda la historia”.

Ahora, vayamos a la parte central de estos dos ejemplos. Supongamos que Jesús estuviera sentado junto a mí en un teatro y los dos estuviéramos mirando una maratón de películas “bíblicas” en las cuales vemos varios actores quienes estuvieran tratando de representarlo. ¿Ustedes creen que Él consideraría esto como una simple forma de entretenimiento, como una simple dramatización de su vida en esta tierra? ¿Se emocionaría Él al ver películas que son las más “aproximadas” a la verdad? Por supuesto que no. Me preguntaría yo si Su respuesta incluiría palabras como “blasfemia”.

Noah Webster (quien conocía muy bien la Biblia), en su diccionario de 1828, escribió que blasfemia es “una herida perpetrada a Dios por haberle negado lo que le pertenece, o por atribuir algo a Él, que no está de acuerdo con su naturaleza”. Eso cubre todos los atentados que hace el hombre para representar a Jesús como Dios-hombre.  Si el hombre persiste en hacerlo el resultado va a ser indudablemente un Cristo falso, y Jesús nos advirtió que la proliferación de tal falsedad caracterizaría los días antes de Su regreso (Mateo 24:5).

Muchos líderes evangélicos de gran influencia han halagado la película titulada El Hijo de Dios y al mismo tiempo el halago ha sido al canal de televisión “History Channel” que produjo las series de las cuales la película fue formada. Algunos de estos líderes son los siguientes: Rick Warren, Luis Palau, Max Lucado, Francis Chan, Pat Robertson, Andy Stanley, Joel Olsteen, T.D. Jakes, Sam Rodríguez, Geoff Tunnicliffe, Leith Anderson, Ro Chang Soo, Erwin McManus, Jim-Bob Park, Bill Hybels, James O. Davies, Craig Groeschel, Miles McPherson, Jimmy Mellado, al igual que un número de obispos Católicos y un Cardenal. El hecho que estas personas halaguen tal película nos hace analizar muy seriamente el punto de vista o el concepto espiritual que estas personas tienen acerca de la Biblia.

Si ellos realmente creen que la Biblia es la Palabra de Dios, que es la revelación inspirada por Dios a la humanidad y sin error alguno, entonces ¿cómo pueden ellos glorificar una producción hecha por hombres que afirman traer “la historia de la vida de Jesús a audiencias a través del medio cinematográfico…” y a través de este proceso completamente destruir la crítica verdad de las Escrituras?

Evidentemente estos líderes no tienen ningún problema con la distorsión de la Palabra en escena tras escena en tal película.  ¿Acaso los Reyes Magos llegaron al establo donde nació Jesús? ¿Acaso Jesús convenció a Pedro a que lo siguiera cuando Pedro estaba llenando sus redes con pescados? ¿Fue Jesús quien llenó la red de Pedro con pescados revolviendo el agua con sus dedos? ¿Fue acaso María Magdalena la única mujer entre el grupo de discípulos (o de los apóstoles)? ¿Acaso Nicodemo hizo el papel de buen Fariseo/mal Fariseo y hasta desafiando a Jesús acerca del pago de impuestos? ¿Fue Poncio Pilatos un líder brutal quien amenazó con cerrar el templo? ¿Tuvo acaso Jesús alguna confrontación con Barrabás? ¿Acaso Jesús dio cosquillas a una niña y jugando le dijo que el templo iba a ser completamente destruido? Durante la última cena, ¿acaso Jesús bebió el vino que Él acababa de llamar Su propia sangre? ¿Acaso la madre de Jesús lavó el sangriento cuerpo de Jesús en preparación para su entierro? ¿Acaso Jesús (no simbólicamente) se apareció a Juan en la isla de Patmos? Esta es una corta lista de escenas que no son bíblicas pero hay muchas más.

Uno pensaría que un líder Cristiano quien realmente tenga un alto concepto espiritual de las Escrituras tomaría seriamente las advertencias de no añadir o distorsionar nada a estos libros sagrados. Sin embargo, casi cada escena en esta película muestra conversaciones que los escritores del libreto inventaron como también lo hicieron con los numerosos monólogos artificiales de “Jesús”. ¿Cómo un creyente puede aprobar palabras inventadas en las bocas de los personajes bíblicos y especialmente en la boca de nuestro Salvador y Señor? Pero así tiene que ser para poder hacer una dramatización cinemática de la Biblia. Las palabras de las Sagradas Escrituras y las descripciones expresadas en sus páginas no son suficientes, por lo tanto, cada escena debe ser cambiada y fabricada por hombres con visiones limitadas.

Jesús declara en Juan 17:17: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”. Pero si uno quisiera defender la película uno podría decir que mucho de lo que es presentado se adhiere a la verdad de las Escrituras. ¿Cuánto es mucho? Uno podría decir lo mismo en la defensa de la errónea “Traducción del Nuevo Mundo” que es la Biblia que los Testigos de Jehová usan o la supuesta “traducción” de la Biblia que realmente es una blasfemia y la cual es llamada “El Mensaje”. “Mucho” o “gran cantidad” no debe ser el criterio por el cual uno debe juzgar o sancionar algo que proclama ser la Palabra de Dios. La Biblia, que es la Palabra de Dios, que es la revelación inspirada por Dios a la humanidad y sin error alguno, es la autoridad absoluta para el creyente en todo lo que se refiere a la fe y a la práctica. Si solamente “mucho” o una “gran cantidad” fuera verdad, entonces eso no podría ser “sin error alguno” y tampoco podría ser la autoridad absoluta para el creyente.

Una supuesta película bíblica, cualquiera que sea, nunca podría ser verdaderamente bíblica por razones que deben ser bastante obvias. Es imposible el intentar reproducir visualmente un libro que en sí mismo es objetivo y supernatural. En primer lugar la Biblia no puede ser traducida visualmente sin alterar su naturaleza objetiva. Moisés no recibió un libro de figuras en el Monte Sinaí. Dios se comunicó con él a través de palabras que fueron escritas. Por lo tanto, la comunicación puede ser entendida objetivamente a través de hermenéutica que es la ciencia de interpretación. Esto tiene que ser la base, los cimientos, para que los creyentes tengan un entendimiento común de lo que Dios ha comunicado.

La interpretación gráfica, o de figuras, por otra parte, carece la objetividad y casi siempre se sujeta a un entendimiento subjetivo. Por ejemplo, si uno preguntara a un grupo de personas sus impresiones acerca de una pintura o de un cuadro mostrando una obra de arte, ciertamente uno va a obtener varias y diferentes respuestas o opiniones. Ahora si uno preguntara lo que ellos creen que el autor de tal cuadro nos está comunicando, una vez más, sus opiniones serían diferentes porque la comunicación está en un medio subjetivo en vez de ser objetivo. Una película bíblica es una interpretación visual.

El producir películas cinematográficas es bastante caro y es un proceso de colaboración que requiere el aporte creativo de numerosas personas y cuya meta principal es el entretenimiento de las audiencias lo cual eventualmente será traducido en una ganancia financiera.

Decisiones son hechas muy a menudo teniendo en cuenta los costos de producción, los problemas de localidad, los egos de los actores, del director y las ideas de los escritores; los caprichos de los productores, la presión del estudio, el tiempo, etc., etc. Muy raramente, o casi nunca, la verdad de lo que se está presentando es un factor principal, especialmente si se tiene que sacrificar otros factores. ¿Qué le dice eso a uno cuando estos individuos tratan de presentar la Biblia, la Palabra de Dios, en una pantalla cinematográfica?

Una de las impresionantes características de los medios visuales de difusión es el poder de las imágenes. Escenas que aparecen en la pantalla pueden permanecer con el vidente, apareciendo en su mente ocasionalmente durante toda su vida.  Esto puede ser espiritualmente devastador. Yo he escuchado que algunos creyentes que vieron la película “bíblica” de Mel Gibson llamada La Pasión de Cristo, tienen problemas tratando de erradicar la cara de James Caviezel cuando sus pensamientos se dirigen a Jesús, aún cuando están en oración. No todos lo ven esto como un problema. Una mujer se quejó acerca de nuestra crítica de La Pasión de Cristo, notando que ella había sido bendecida al tener el rostro de Caviezel como una imagen tangible de Jesús en sus oraciones. En contraste a esto, cuando Dave Hunt y yo salíamos del teatro después de haber evaluado la película de Mel Gibson, recuerdo a Dave pidiéndole al Señor de erradicar la imagen del Cristo falsificado que acababa de invadir su mente.

La Biblia no describe a Jesús en ninguna clase de detalle acerca de su persona. ¿Por qué es esto? ¿Podría ser que Su imagen en nuestras mentes puede convertirse como una base para idolatría, que las Escrituras condenan (Éxodo 20:4-5; Hechos17:29)? Aún sin ninguna base bíblica y con la advertencia de una condenación, imágenes falsas de Cristo abundan, desde las iglesias ortodoxas Griegas, Rusas y del Este con sus iconos al igual que las obras de arte por la iglesia Católica; y a esto podemos añadir las numerosas representaciones de Cristo en las películas. Poniendo a un lado la censura espiritual (porque son muy pocos a quienes les importa o obedecen lo que la Biblia dice), ¿cuál podría ser el valor de la tergiversación, de la falsificación, de la errónea representación de Cristo, especialmente para aquellos quienes afirman el conocerlo personalmente? Como Dave Hunt lo dijo una vez, “¿No sería lo mismo que un hombre llevara la foto de una hermosa actriz en su billetera pensando que esa foto le hace recordar a su esposa? ¿Qué pensaría su esposa de eso? ¿Cuál sería el impacto en su relación matrimonial? Podemos hacer la misma pregunta en lo que respecta acerca de nuestra íntima relación con Jesús. ¿No causaría esto un dolor tremendo a nuestro Salvador el identificar al Dios verdadero con un dios falso?

Cuando Jesús le preguntó a Pedro tres veces si él lo amaba, Pedro contestó, “Tú sabes que te amo”. A lo cual Jesús le dijo a Pedro, “Apacienta mis corderos”, “Pastorea mis ovejas”. ¿Qué podemos hacer entonces con los pastores de hoy en día quienes están alimentando sus ovejas con una dieta creada por Hollywood, dieta formada y desarrollada por asalariados? ¿Y qué podemos decir de aquellos líderes Cristianos de gran influencia quienes han endorsado la película “El Hijo de Dios”, quienes se han prestado como parte de propaganda para tal película, y cuyas iglesias han comprado 500,000 asientos en los teatros (antes del estreno de la película) para sus feligreses? ¿Es realmente el amor a las ovejas de Dios y el amor a Su Palabra que los está motivado a dirigir a sus feligreses a un grave error?

El increíble poder del medio visual reside en su capacidad y habilidad de impactar emociones a través de imágenes, actuación, diálogo y música. Lágrimas pueden derramarse aún en películas animadas. Gente puede experimentar “cambios de vida” artificiales basado en lo que ven en la pantalla, pero la Palabra de Dios declara: “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha” (Juan 6:63). Una película puede afectar a una persona experimentalmente, pero no la puede enriquecer espiritualmente, ni tampoco puede salvar a nadie quien está perdido espiritualmente.

Muchas más películas “bíblicas” se continuarán produciendo porque Hollywood, que históricamente se ha opuesto a la verdad bíblica, ahora reconoce que los Cristianos de hoy en día, y particularmente sus “líderes”, son una fuente potencial de ingresos. La industria cinematográfica continuará seduciendo a los pastores, exprimirá a las ovejas hasta que el mercado “evangélico” se agote. Trágicamente, estamos viendo en todo esto el cumplimiento de las palabreas de Pedro: “Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas” (2 Pedro 2:3).

TBC

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Traducción: The Berean Call

Título en inglés: The Bible According to Hollywood 2

3 pensamientos en “La Biblia según Hollywood (Segunda parte)

  1. Jesús no es alguien quien debe ser representado (falsificado sería más apropiado) por un ser humano quien es un ser caído, un ser finito con limitaciones humanas.

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  2. gracias por estos articulos, admitoq ue a mi tampoco me ha parecido de agrado esas peliculas, calro no por ello las condeno de manera extrema!, lo que mkenos me gusta es cuando es de yeshúa o el diluvio 8especialmente por lo “hoax” de la grafica y por la ignorancia del creacionismo cientifico).
    bendiciones.

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  3. Gracias por estos articulos, admito que a mi tampoco me ha parecido de agrado esas peliculas, claro no por ello las condeno de manera extrema!, lo que menos me gusta es cuando es de Yeshúa o el diluvio (especialmente por lo “hoax” de la grafica y por la ignorancia del creacionismo cientifico).
    bendiciones.

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