En Cristo no hay raza ni nacionalidad

En Cristo no hay raza ni nacionalidad

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

 

Colosenses 3:10-11Y vestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro, escita, esclavo ni libre; sino que Cristo es el todo, y en todos.

 

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

 

Cristo es el centro de la economía de Dios, lo cual se muestra claramente en Colosenses 3:11, un versículo de los incontables que componen la Biblia que se destaca de manera especial por presentar este hecho. En él, Pablo habla del nuevo hombre y dice: “Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro, escita, esclavo ni libre; sino que Cristo es el todo, y en todos”. A la luz de este versículo, ninguno de nosotros debería gloriarse de su nacionalidad. Durante mis viajes alrededor del mundo he observado que toda la gente se siente orgullosa de su país y de su linaje. Pero como creyentes de Cristo, nosotros no debemos jactarnos de estas cosas. Según Colosenses 3:10-11, la iglesia, el Cuerpo de Cristo, es el nuevo hombre, y en él no existen distinciones de linaje ni de nacionalidad. Como lo dice Pablo, en el nuevo hombre no hay ni griego ni judío. Los judíos son famosos por su religión, y los griegos, por su cultura, especialmente por su filosofía. No obstante, en el nuevo hombre no hay griego ni judío. Pablo añade que tampoco hay circuncisión ni incircuncisión, bárbaro, ni escita, esclavo ni libre. Esto indica que en el nuevo hombre no hay lugar para la religión ni para la cultura, por más refinada que ésta sea. En el nuevo hombre Cristo es el todo y en todos.

 

Colosenses 3:11 nos proporciona una base sólida para afirmar que en la economía de Dios, Cristo lo es todo. Él es cada persona, cada doctrina y cada práctica. Cristo debe ser nuestro linaje y nuestra nacionalidad. Si alguien le pregunta a qué linaje pertenece, usted debería contestar: “Pertenezco al linaje de Cristo”. Debemos estar conscientes de que no somos chinos, alemanes, franceses, neozelandeses, estadounidenses ni de ninguna otra nacionalidad, sino que somos miembros de Cristo. Si todos los cristianos supieran que Cristo es el centro de la economía de Dios, desaparecerían todas las divisiones.

 

Hace poco leí que en cierto país, los miembros de un grupo étnico organizaron una reunión en una catedral para celebrar un evento que ellos consideraban una victoria para su causa. Durante dicha reunión se dijeron algunas cosas negativas acerca de otro grupo racial. Después de eso, y justo en frente de la catedral, hubo un choque entre los miembros de los dos grupos étnicos. Esta confrontación sucedió después de una reunión que supuestamente se organizó en el nombre de Cristo. ¡Qué vergüenza! Esto es totalmente contrario a la naturaleza del nuevo hombre. En la iglesia como nuevo hombre no existen distinciones con base al color; no hay blancos, negros, rojos, cafés ni amarillos. Lo repito: en el nuevo hombre, Cristo lo es todo; Él es el todo, y en todos.

(c) 2012 Living StreamMinistry.

2 pensamientos en “En Cristo no hay raza ni nacionalidad

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s