Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados

Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados (Parte 1 de 5)

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Marcos 15:33-34Llegada la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has desamparado?

 

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

Al reflexionar sobre el clamor que el Señor profirió en el versículo 34, debemos hacernos una pregunta importante: ¿Será que Dios abandonó a Cristo? El Señor dijo que Dios le desamparó, y desamparar significa abandonar. Así que, de alguna manera Dios lo dejó.

En Juan 5:43 el Señor Jesús dijo que había venido en nombre del Padre: “Yo he venido en nombre de Mi Padre”. Además, el Padre siempre estaba con Él: “El que me envió, conmigo está”(Jn. 8:29). El Señor, poco antes de morir, dijo de nuevo: “No estoy solo, porque el Padre está conmigo” (Jn. 16:32). El Padre no sólo estaba con el Señor Jesús, sino también en Él, y el Señor estaba en el Padre: “¿No crees que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí? … Creedme que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí” (Jn. 14:10a, 11a). Hablando de Su relación con el Padre, el Señor también dijo: “Yo y el Padre uno somos” (Jn. 10:30). El Señor Jesús y el Padre siempre eran uno. Además, siempre que alguien veía al Señor, veía al Padre. Por esta razón el Señor Jesús podía decir: “El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre” (Jn. 14:9).

Estos versículos muestran que el Señor nunca estuvo separado de Dios el Padre. No obstante, a la hora novena, el Señor Jesús clamó a gran voz: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has desamparado?” Sin duda, esto indica que Dios lo abandonó. Pero ¿de qué manera abandonó Dios al Señor Jesús? ¿Significa esto que el que permanecía en la cruz quedaba ahí simplemente como un hombre y que ya no poseía la naturaleza divina? Si este fuera el caso, el poder redentor del Señor no sería eterno, pues estaría desprovisto del elemento divino, el elemento eterno. Así que, debemos tener mucho cuidado al contestar la pregunta en cuanto a lo que significa que Dios abandonara al Cristo crucificado. Es muy difícil explicar el hecho de que Dios abandonara al Señor Jesús. Si queremos entenderlo debidamente, debemos examinar lo que dicen las Escrituras en cuanto a la Trinidad.

 

Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados (Parte 2 de 5)

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Mateo 1:18El origen de Jesucristo fue así: Estando desposada María Su madre con José, antes que se juntasen, se halló que estaba encinta por obra del Espíritu Santo.

Mateo 1:20Mientras consideraba esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo engendrado en ella, del Espíritu Santo es.

Mateo 3:16-17Y Jesús, después que fue bautizado, enseguida subió del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre Él. Y he aquí, hubo una voz de los cielos, que decía: Este es Mi Hijo, el Amado, en quien tengo complacencia.

 

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

 El Señor Jesús fue concebido en una virgen por obra del Espíritu Santo (Mt. 1:20). Su concepción fue un acto divino en el que participó el Espíritu Santo, quien es Dios. En esta maravillosa concepción, Dios fue concebido en el hombre. Fue una concepción que incluyó tanto lo divino como lo humano. A diferencia del Señor Jesús, todos nosotros fuimos concebidos en nuestra madre por medio de nuestro padre. Lo único que se necesitó fue simple y sencillamente la parte humana. Pero en la concepción del Señor Jesús, Dios fue concebido en una virgen; fue una concepción que requirió tanto lo divino como lo humano. Así que, el Señor Jesús nació como un hombre de dos naturalezas: la humana y la divina. Esto nos da la base para decir que Él era un Dios-hombre. Él nació de Dios en el hombre. Por parte de Dios, recibió el elemento divino, y por parte de María, el humano. Estos dos elementos —la divinidad y la humanidad— hacen de Jesús un Dios-hombre.

A la edad de treinta años, el Señor Jesús fue bautizado, e inmediatamente después de salir del agua, hubo una voz de los cielos, que decía: “Este es Mi Hijo, el Amado, en quien tengo complacencia” (Mt. 3:17). En aquel mismo instante el Espíritu de Dios descendió como una paloma y vino sobre Él (Mt. 3:16). ¿Acaso el Señor no había nacido del Espíritu? ¿Acaso no era el Espíritu una de las esencias que conformaban Su ser? Antes de que el Señor Jesús fuera bautizado, ¿acaso no tenía ya el Espíritu Santo dentro de Él? La respuesta a todas estas preguntas es sí. El Señor había nacido del Espíritu, el Espíritu era una de las esencias de Su ser y Él ya tenía al Espíritu Santo dentro de Sí. Puesto que había sido concebido por obra del Espíritu Santo en una virgen, Su ser estaba constituido de dos esencias, la divinidad y la humanidad. Si el Espíritu Santo ya estaba dentro de Él, ¿por qué fue necesario que descendiera sobre Él? Esta pregunta es crucial.

 

Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados (Parte 3 de 5)

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Mateo 1:18El origen de Jesucristo fue así: Estando desposada María Su madre con José, antes que se juntasen, se halló que estaba encinta por obra del Espíritu Santo.

Mateo 3:16-17Y Jesús, después que fue bautizado, enseguida subió del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre Él. Y he aquí, hubo una voz de los cielos, que decía: Este es Mi Hijo, el Amado, en quien tengo complacencia.

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

En el capítulo tres de Mateo vemos que el Espíritu, como una entidad claramente distinta al Señor Jesús, descendió sobre Él. Pero no se puede negar razonablemente que el Señor Jesús ya tenía al Espíritu Santo dentro de Sí. Mateo 1:20 dice que “lo engendrado” en María, “del Espíritu Santo es”. El Espíritu Santo no sólo estaba dentro del Señor Jesús, sino que también era una de las esencias de Su ser. Por consiguiente, debemos encontrar la manera de reconciliar dos hechos importantes: primero, que el Señor Jesús ya tenía al Espíritu Santo dentro de Sí como una de Sus esencias; segundo, que el Espíritu Santo descendió sobre el Señor después de que éste fue bautizado.

Si sólo tuviéramos la revelación de la Trinidad que presenta Mateo 3, tal vez pensaríamos que la Trinidad es un triteísmo, es decir, tres Dioses: uno en los cielos, uno en la tierra y uno en el aire. Pero el capítulo tres viene después del capítulo uno. En Mateo 1 no se da énfasis al aspecto de tres, sino al de uno. Por tanto, al unir los capítulos uno y tres, vemos que Dios es triuno, tres y uno.

En realidad, no es posible reconciliar totalmente los dos aspectos de la Trinidad, el aspecto de uno en Mateo 1 y el de tres en Mateo 3. Esto se debe a que la Trinidad es un misterio. Lo crucial que debemos entender con respecto a Mateo 1 y 3 es que cuando el Espíritu Santo descendió como paloma sobre el Señor Jesús, éste ya era humano y divino, ya poseía la naturaleza divina y la humana, pues el Espíritu Santo era una de las esencias de Su ser.

 

Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados (Parte 4 de 5)

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Hebreos 9:13-14Porque si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y las cenizas de la becerra rociadas a los contaminados, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a Sí mismo sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo?

 

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

En las palabras de Hebreos 9:14, “mediante el Espíritu eterno se ofreció a Sí mismo sin mancha a Dios”. Cristo es humano y divino. No obstante, al presentarse a Dios como la realidad de todas las ofrendas, no sólo lo hizo por Sí mismo como una persona divino-humana, sino también mediante el Espíritu eterno. Antes de que el Espíritu descendiera sobre Él, el Señor ya era divino y humano. No obstante, Dios lo ungió con el Espíritu en el momento de iniciar Su ministerio. Esto se refiere al Espíritu que descendió sobre Él. Pero antes de que el Espíritu viniera sobre Él, Él ya tenía la esencia de la divinidad dentro de Sí. No obstante, para que llevara a cabo Su ministerio, fue ungido con el Espíritu Santo. Durante los tres años y medio de Su ministerio, el Señor no obró solamente como una persona humana y divina, sino que también actuó por medio del Espíritu, el cual le ungía. Él obraba y ministraba mediante el Espíritu. En especial, cuando se presentó a Sí mismo a Dios en la cruz, como la realidad de todas las ofrendas, lo hizo mediante el Espíritu eterno.

El Señor Jesús clamó, “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has desamparado?” En ese momento Él tomó el lugar de los pecadores (1 P. 3:18), es decir, llevó nuestros pecados (1 P. 2:24) y fue hecho pecado por causa de nosotros (2 Co. 5:21), lo cual significa que Cristo, como nuestro Substituto, fue juzgado por Dios a causa de nuestros pecados. Ante Dios, Cristo había llegado a ser un pecador enorme. Con respecto a esto, 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado”. ¿Cuándo hizo Dios a Cristo pecado por nosotros? ¿Fue acaso durante todo el período de treinta y tres años y medio de la vida que llevó el Señor en la tierra? No, si hubiera sido así, Dios no habría podido estar con Él, ni tener Su complacencia en Él. Yo creo que Dios hizo a Cristo pecado durante las últimas tres horas que éste estuvo en la cruz, de las doce del mediodía a las tres de la tarde, horas en las que hubo tinieblas sobre toda la tierra. Dios no sólo hizo a Cristo nuestro Substituto, también lo hizo pecado por nosotros. Debido a que Cristo era nuestro Substituto y que fue hecho pecado ante Dios, éste le juzgó. Yo creo que fue durante ese tiempo, alrededor de la hora novena, que el Espíritu que unge abandonó al Señor Jesús.

 

Dios dejó a Cristo cuando Él fue juzgado por nuestros pecados (Conclusión)

 

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

 Juan 1:29El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: ¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

Hebreos 9:12Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por Su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, obteniendo así eterna redención.

Marcos 15:33-34Llegada la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactami? que traducido es: Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has desamparado?

 

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

Ya hicimos notar claramente que antes de que el Espíritu Santo, el Espíritu que unge, descendiera sobre el Señor Jesús, el Señor ya poseía la esencia divina dentro de Sí; era una de las dos esencias que constituían Su ser. Ahora debemos ver que la esencia divina nunca lo dejó; ni aun mientras clamaba en la cruz: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has desamparado?” Él seguía poseyendo la esencia divina. Entonces, ¿quién le abandonó? El que lo abandonó fue el Espíritu que unge, mediante el cual el Señor se presentó a Sí mismo a Dios. Después de que Dios había aceptado a Cristo como la ofrenda singular, la realidad de todas las ofrendas, el Espíritu que unge abandonó a Cristo. Pero aunque lo abandonó, Cristo seguía poseyendo la esencia divina.

El Señor Jesús no murió como un simple hombre, sino como un Dios-hombre. Por esta razón, Su muerte tiene una eficacia eterna. La muerte del Señor tiene el poder eterno para redimirnos. De no ser así, no sería posible que un sólo hombre muriera por tanta gente. Una persona individual está limitada debido a que el ser humano no es eterno. Si el Señor hubiera muerto simplemente como un hombre, la eficacia de Su muerte habría sido limitada. Podría ser el Substituto de una persona solamente, pero no de millones de seres humanos. No obstante, el Señor murió como Dios-hombre, y por tanto, fue una muerte eterna, la cual efectuó una redención eterna, una redención con poder y efectividad eternos.

Una vez que Dios lo había contado como pecador, como nuestro Substituto, haciéndolo pecado por nosotros, y una vez que lo había aceptado como ofrenda, Dios, en calidad del Espíritu Santo que había venido sobre Él, lo desamparó. No obstante, el Señor seguía siendo un Dios-hombre y murió como tal. Aunque Dios el Espíritu abandonó al Señor, éste no sólo murió como un hombre, sino como un Dios-hombre. Así que, Su muerte contiene el elemento divino y eterno, y efectuó una redención eterna, en la cual se hallan el poder y la eficacia eternos.

(c) 2012 Living Stream Ministry.

 

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Los versículos del Nuevo Testamento son tomados de la Versión Recobro del Nuevo Testamento y los versículos del Antiguo Testamento, de la versión Reina Valera 1960. Las “Palabras del ministerio” provienen del Estudio-vida de Marcos, escrito por Witness Lee, capítulo 48. Ambos son publicados por Living Stream Ministry,Anaheim, CA.

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