Los testimonios de Dan y Andrew, extestigos de Jehová

.:EL TESTIMONIO DE DAN

Yo, Dan, fui  criado como testigo de Jehová y me mantuve aferrado a aquellas creencias durante  toda mi vida hasta el otoño del 2008. Dado que crecí en un hogar lleno de  abusos, donde mi padre era un alcohólico y adicto a las drogas, los testigos de  Jehová nunca me aceptaron completamente como uno de ellos porque temían que yo  pudiera actuar como mi padre. Entonces, a pesar de que en la actualidad la  mayoría en mi familia practica la religión de los testigos de Jehová, nunca estuve  muy involucrado.

A pesar de mi  incapacidad para encajar en el Salón  del Reino, si me aferré sólidamente a todas las doctrinas de la Sociedad  Watchtower y creía que yo las conocía mejor que la mayoría de los Testigos. Leí la Biblia de principio a fin varias veces antes  de cumplir los 21 años de edad. De modo que deseaba, más que nada, llegar a ser  un siervo entregado de la Sociedad Watchtower. Me hice un precursor no  bautizado y hasta ahí llegué en la organización antes de abandonarla por  completo.

Siempre me sentí  incómodo con las personas de esta religión debido a la hipocresía que había  presenciado en el Salón del Reino.  Sin  embargo, yo creía que ellos tenían “la verdad,” así que continué trabajando  para obtener su aprobación. Entonces, en el 2008 mientras yo intentaba inútilmente  una vez más ser aprobado por los testigos, mi hermano y cuñada, ambos  cristianos, se acercaron a mí para hablar acerca de mis creencias.

Durante varios  años, mi hermana había estado leyendo la información acerca de los testigos de  Jehová que encontró en este sitio Web. Con el transcurrir de los años, ella me  había estado enviando material para leer y de vez en cuando le daba una ojeada,  pero nunca le presté mucha atención hasta que comencé mi propia investigación.

Por esas fechas,  mi hermano Andrew, cuyo testimonio también se encuentra en este sitio, también  aceptó a Cristo y adquirió el libro Crisis  de conciencia, escrito por Ray Franz, un antiguo miembro del Cuerpo gobernante  (de los testigos de Jehová). Él me dio ese libro y lo leí. Este puso mi mundo  del revés. Aprendí que todo lo que yo pensaba que era verdad, en realidad, era  una mentira. Aprendí que “la verdad” no se puede encontrar en una religión sino  que únicamente en una relación personal con Jesucristo. Fue entonces que le  entregué mi vida a Cristo y fui bautizado de inmediato como cristiano. Desde  entonces, no he mirado hacia atrás.

Este sitio Web  contribuyó decisivamente a ayudarme a salir de la religión de los testigos de  Jehová, y le doy gracias a Dios y a mis hermanos y hermanas en Cristo quienes  también fueron parte del proceso.   Después de aceptar a Cristo, guié a mi esposa Kaci hacia Él y juntos  servimos al Señor. ¡Amén!

En la actualidad,  mi caminar con Jesús es grandioso. ¡Amo a mi Salvador! Mi día consiste en  despertarme para leer la Biblia, estudiar la Palabra y orar. Amo a Dios. Le  adoro.  De hecho, Él ha estado conmigo durante  todo el camino. Ahora me doy cuenta por qué Él nunca me permitió profundizar o acercarme  a la religión de los testigos de Jehová. Él siempre me ha estado protegiendo.

Ahora, cada día  es un día tan grandioso.  Por supuesto  que tengo altibajos en mi caminar espiritual, pero ahora tengo al Espíritu  Santo. Tengo gozo, libertad en Cristo, amor y paz. Ya no tengo temor del mundo  espiritual demoníaco. Simplemente amo a mi Dios. Él es tan amoroso. Él es mi  Padre.  Yo le hablo, le oigo y le amo. Sencillamente,  estoy más enamorado de Él que de cualquier otra cosa en este planeta, incluyendo  a mi propia vida. Siento tanta pasión por Él, que podría continuar y continuar.  Él es digno de esto. Le amo, le amo, le amo.

.:EL TESTIMONIO DE ANDREW

Nunca fui un precursor, un anciano o un siervo  ministerial y nunca fui excomulgado de manera equivocada. No tengo nada de resentimientos  con ningún testigo de Jehová. Mi  elección de abandonar la organización se basó estrictamente en lo que encontré  acerca de la historia de la organización, la raíces de sus enseñanzas y su  contraste con el cristianismo histórico. Supongo que hubo tiempos cuando  sentí que era un testigo de Jehová modelo, pero luego hubo tiempos de los que  puedo decir exactamente lo contrario. Se podría decir que fui un hijo pródigo  en más de una ocasión. Espero alcanzar a cualquiera que pueda identificarse con  mi historia.

Nací y crecí en la religión de los testigos de  Jehová. Yo, como la mayoría de los que han crecido en esta fe, fui criado para  no cuestionar que esta religión fuera realmente “la Verdad.” Durante mi  crecimiento recuerdo el “gozo” de ser criado como Testigo: Los viajes al cuarto  de baño (las azotainas) para mantenernos a mi, a mi hermano, y mi hermana en  línea si hacíamos algo en las reuniones (mi hermano menor y yo siempre éramos  bulliciosos e inquietos en las reuniones), el aislamiento en la escuela por no  poder participar de ninguna celebración ni cosa por el estilo sin entender  exactamente por qué, excepto por la explicación, “Soy un testigo de Jehová y no  se me permite…”, nuestros repentinos y fabricados brotes de enfermedad antes de  casi todas las reuniones, las constantes pesadillas y temores nocturnos de ataques  demoníacos, duendes, ogros y cosas similares. Como niños, todos teníamos esos  temores y esto parecía ser un tema común entre los niños criados en la  organización Watchtower.

Nuestra asistencia al Salón del Reino era  esporádica. Creo que con frecuencia llevábamos a mi madre al punto en el que se  daba por vencida. Luego, después de transcurriera algún tiempo, volvíamos. Yo siempre  creía que la organización era “la Verdad,” pero pensaba que nunca podría ser lo  suficientemente bueno para Jehová y que sería finalmente destruido. Me  imaginaba que esperaría hasta llegar a ser un adulto antes de hacer algo al  respecto (si el mundo, tal y como lo conocemos, aún continuaba allí). Sólo  quería ser un niño y hacer las cosas que los niños “populares” hacían.

Mis sentimientos de insuficiencia empeoraron  mientras entraba a la adolescencia. Mi hermano y yo siempre éramos vistos como  las “ovejas negras,” la causa de todos los problemas de los demás muchachos  Testigos. Si cualquiera de los chicos de nuestra edad en el Salón del Reino se  metía en problemas, nosotros éramos culpados por haber estado ellos cerca de  nosotros, que éramos unos “problemáticos.” Por supuesto, en algún punto del  camino, la mayoría de los padres testigos de Jehová se dieron cuenta que ese no  era el caso porque sus hijos se fueron metiendo en problemas sin estar nosotros  alrededor (esta es otra historia.) La mayoría de los chicos testigos de Jehová  que conocíamos tenían padres que los disciplinaban. Dado que nosotros crecimos  sin un padre, nos metimos en algunas cosas “incidentales para jóvenes” que de  otro modo hubieran podido ser evitadas. Por eso, nunca fuimos realmente  aceptados como “buena asociación.”

Transcurrieron muchos años y estaba yo  experimentando los efectos duraderos de mis malas decisiones, cuando me puse en  contacto con un Testigo, viejo amigo de la familia. Él era/es Supervisor  Presidente en la congregación en la que terminé asistiendo por muchos años. Él  me animó, y terminé realmente aferrándome a la fe de la organización Watchtower,  la cual pensaba que era una dedicación de mi vida a Jehová. Más tarde descubrí  que ese no era el caso, sino que yo sólo estaba haciendo una dedicación legal  con la organización, no con Jehová.

Estaba activo en la congregación, salía frecuentemente  en el “servicio” puerta a puerta y tuve muchas responsabilidades. Con el  transcurrir de los años, hice algunos amigos (temporales) realmente “buenos,”  pero siempre había cosas que me molestaban. Por ejemplo, cuando las cosas se  ponían difíciles y la naturaleza carnal se exteriorizaba, la naturaleza  temporal de la “amistad” de los Testigos era revelada. Habíamos estado en el  servicio de campo y después de una buena experiencia en alguna puerta,  regresaba al automóvil, ansioso por compartir con el grupo la experiencia que  tuve para edificarnos los unos a los otros.   Pero parecía como si todos quisieran hablar acerca de lo que habrían de  hacer más tarde, de la película que vieron la noche anterior, o algún chisme  acerca de algún hermano o hermana, etc.

El servicio voluntario a Dios se volvió un  servicio obligatorio a una organización y eso se notaba. Vi muchos hermanos  “maduros” en reuniones, tambaleándose en estado de embriaguez y luego entregando  invitaciones de asamblea en la siguiente convención que trataba acerca de la “madurez”  y de ser un “buen ejemplo.” No podía entender la hipocresía que había, pero  ¿quién era yo? Sabía que era un pecador, así que nunca hice algo grande de esto.  Estas son sólo algunas de las cosas que me molestaban.

Mis “amigos,” que eran todos “hermanos  responsables” en la congregación y yo, eventualmente nos encontrábamos  asistiendo a un buen número de encuentros supuestamente “cristianos” de los testigos  de Jehová con el propósito de edificarnos los unos a los otros con actividades  limpias. Pero aquellos con los que nos encontrábamos, siempre parecían estar  involucrados con beber en exceso y otras actividades cuestionables. Realmente  nunca fuimos siquiera aconsejados por esto, excepto cuando algunos de nosotros  terminábamos permitiendo que alguien menor de 21 años bebiera (creo que tenían  19 o 20). Todo estaba bien mientras asistiéramos a todas las reuniones, invirtiéramos  en nuestro “tiempo de servicio” y asumiéramos una apariencia de justicia. Eso  nos mantuvo en buena gracia con los supervisores. En los testigos de Jehová  realmente se hace cierto que lo importante no es lo que conozcas sino a quién  conozcas. Como pueden ver hasta ahora, no estoy afirmando que yo fuera algún  tipo de observador inocente, pero creo que entienden a lo que voy. Tuve problemas  en el pasado siendo un niño “problemático” del cual los demás eran advertidos  que se mantuvieran alejados, pero resulta que si te involucras con el grupo correcto  de hermanos, puedes romper las reglas con inmunidad. Allí estaba tratando de  convencerme a mi mismo de que lo que estaba haciendo estaba mal, y  constantemente le rogaba a Dios que me cambiara, pero yo y todos alrededor mío,  estábamos haciendo lo mismo, de modo que no existía una verdadera motivación  para cambiar. Recuerden, estos eran los “pilares” de la congregación.

Parece que beber en exceso es común en la  comunidad de los Testigos. Supongo que existe una necesidad de encontrar algún  tipo de desahogo a toda la presión que el Testigo promedio lleva encima  constantemente—presiones al sentir como que nunca se está haciendo lo  suficiente ante los busca-errores de la Watchtower, ideas encajonadas de Dios,  vivir con una constante culpa de pecado por un entendimiento equivocado del  sacrificio expiatorio de Cristo, ser medido por cuánto estás “haciendo” en el “servicio  a Jehová,” no encontrando nunca una verdadera felicidad y no ser capaz de  imaginar por qué, las oraciones no respondidas, sintiendo como si las oraciones  no fueran respondidas por algo que estás haciendo mal o por tu pecado, etc.

Con todo esto, llegué a la conclusión de que yo  era inherentemente malo y que necesitaba ponerme a cuenta con Jehová si tenía  alguna oportunidad. Aún seguía creyendo que esta era la verdadera religión pero  que yo nunca podría ser lo suficientemente bueno. Tenía miedo de retraerme por  temor de perder a mi familia. Recuerdo cómo en el pasado cuando las parrandas  estaban fuera de control, lo confesé a los ancianos con la esperanza de recibir  ayuda, pero ellos básicamente me dijeron que la próxima vez que eso sucediera  podría ser excomulgado.  De modo que acercarse a los ancianos por “ayuda”  estaba completamente fuera de cuestión y “Jehová” tampoco parecía estar respondiendo  mis oraciones. En mis propias fuerzas, me puse de vuelta en el camino por un  tiempo, sólo para caer nuevamente en mis caminos impíos, de manera peor cada  vez.

A estas alturas, imaginé que estaba acabado y  allí fue cuando realmente comencé a ir cuesta abajo. Estaba bebiendo todos los  días y tenía una depresión horrible. Me convertí en un alcohólico y comencé a involucrarme  con las drogas para escapar del temor constante y de la repugnancia hacia mi  estilo de vida. Estaba casi al borde de terminar con todo. Si no podía ponerme  a cuenta con Dios, ¿cuál era el sentido de vivir?

Mientras tanto, probablemente durante 3 ó 4  años, mi hermana había estado fuera de la Watchtower y me había estado enviando  información con respecto a la fe de los Testigos tratando de hacer que yo la observara  y evaluara. Ella sólo estaba sembrando semillas, pero yo me molestaba la  mayoría de las veces y le respondía de manera bastante áspera. Finalmente,  llegué al punto en el que pensé que, si realizaba un poco de investigación y  probaba que ella estaba equivocada, me dejaría entonces en paz. Yo continuaba  defendiendo a la Watchtower por la razón que fuera, supongo que este era mi  intento desesperado por “agradar” a Dios. Bueno, ese fue el principio del final  de mi afiliación con la Watchtower y el inicio de mi verdadera vida en Cristo.

¡Lo que hallé fue escandaloso,  por decir lo menos! Profecías falsas, mentiras, encubrimientos,  doctrinas desquiciadas, las raíces de la religión y más. Para resumir, realicé  una gran cantidad de investigación y escuché algunos CDs, uno de David Reed, un  ex-anciano de los testigos de Jehová, y otro de Randy Watters, un ex-Betelita  de la Watchtower. ¡Y fue suficiente!

Le pedí a Jesús en ese preciso momento y lugar, que  me salvara de esa muerte lenta y dolorosa. En las dos semanas siguientes,  decidí probar mi nueva fe y le pedí a Jesús que me quitara mis problemas con la  adicción. Aún estaba luchando duramente, pero dos días después, ¡fui sanado,  cambiado y restaurado! (Como sea que quieran llamarlo) No he vuelto atrás desde  entonces. Ahora tengo todas las cosas de las que leí en la Biblia pero que  nunca había tenido antes. Tengo amor, gozo, paz, esperanza, fe, y aún cuando sé  que soy un pecador y que mis “obras” son trapos de inmundicia, ¡sé que  pertenezco a Cristo y que soy libre en Él!

Gracias Christy, Randy, David y a todos los  demás que han dado de su tiempo y recursos para este ministerio.

Sinceramente en Cristo,
Andrew

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